Dictadura Del Diseño

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dictadura del diseño

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  • Dictaduradel diseoNotas para estudiantes molestosCarlos Carpintero

  • Carlos Carpintero

    Dictadura del diseoNotas para estudiantes molestos

  • Ttulo: Dictadura del Diseo.Notas para estudiantes molestos.Autor: DG Carlos CarpinteroEditorial: Wolkowicz EditoresBuenos Aires, Argentina, 2009.

    Diseo y fotografa: Carlos CarpinteroCorreccin: Federico Daz Mastellone,Daniela Boquete AguiarColaboraciones: Luciano Cassisi,Ana Paula Santa Santander Duran

    Sobre el derecho de autor: los textos contenidos en esta obra pueden ser reproducidos citando y (cuando seaposible) enlazando la fuente. Usted es libre de copiar, distribuir, exhibir y ejecutar la obra bajo las siguientescondiciones: Atribucin. Usted debe atribuir la obra en la forma especificada por el autor. No comercial. Usted nopuede usar esta obra con fines comerciales. Sin obras derivadas. Usted no puede alterar, transformar o crear sobreesta obra.

    + informacin disponible en http://creativecommons.org/

  • Para Ariel el Traidor,con fervor de discpulo

  • Index

    07 Prlogo

    11 Introduccin a la dictadura del diseo

    14 Hola Einstein. Dime, qu es un partido conceptual?

    18 Complique su vida estudiando diseo

    24 Sugerencias para la construccin de un afiche

    26 Sugerencias para la construccin de un sistema

    29 Elogio de lo mnimo o la tipografa como complejo de placer

    32 Maridaje tipogrfico

    35 Problemas de identidad

    38 Pornografa amateur y otras metforas de la tipografa latinoamericana

    46 Una experiencia de intercambio acadmico

    50 Proyecto villero

    58 Coda: Tipografa, orden y progreso

    71 Agradecimientos

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  • 7Prlogo

    Por Luciano Cassisi*

    En general a los diseadores nos gusta opinar y debatir oralmente, pero es cu-rioso que, aunque la reflexin y el debate suelen ser muy valorados y reivindica-dos entre profesionales, estudiantes y docentes, por algn motivo, nos cuestabastante poner por escrito nuestras infinitas y creativas ideas: hablamosmucho y escribimos poco.

    Prueba de ello es que en la mayora de las revistas y libros de diseo, predomi-nan notoriamente las imgenes por encima de las palabras. Es comprensibleque eso suceda, tratndose de actividades ms vinculadas a la produccin gr-fica que a la intelectual. No obstante, toda actividad merece un buen nivel de re-flexin sobre si misma; algo fundamental para su evolucin y actualizacin.

    Quienes estn inmersos en el mbito profesional tienen la excusa de la falta detiempo. El da a da de un diseador no deja momentos para reflexionar sobre elpropio hacer. Pero la produccin reflexiva de quienes se desempean en los m-bitos acadmicos tambin es bastante pobre. Y eso no tiene excusa.

    Ms notoria an que esta escases de reflexin escrita es la baja voluntad paradebatir y confrontar ideas entre los pocos que escriben. En las revistas de di-seo, que cada vez son menos, predomina la informacin tcnica e instrumentalpor sobre la reflexin y la crtica.

    Quienes escribimos textos reflexivos sobre diseo (o sobre lo que sea) conoce-mos bien la diferencia entre tener ideas y escribirlas, algo mucho ms difcil. Alponerlas por escrito, las ideas cambian, se vuelven ms estrictas, ms precisas.Firmar un texto con el propio nombre implica un compromiso muy fuerte con lodicho, que obliga a ser riguroso. Lo formal an tiene peso, por suerte.

    Esta falta de voluntad de reflexin y debate podra ser consecuencia de una

  • uniformidad de pensamiento entre los diseadores. Pero no es as, sino todo locontrario. En el discurso acadmico y profesional existe una gran diversidad deposiciones respecto a los temas ms bsicos: desde la definicin de la profe-sin, su categorizacin, sus fines, etc. En nada ha podido construirse un con-senso mnimamente aceptable. A la pereza reinante se suma el avance de untipo de pensamiento relativista que lo justifica todo. Se instala as un absurdo de-maggico: toda posicin tiene puntos interesantes para rescatar. Ese tipo deenfoque, por supuesto, destruye el debate: si todo discurso es vlido y no nece-sita demostrarse con argumentos, debatir pierde todo sentido.

    Tambin hay que admitir que de un diseador grfico, la sociedad no esperams que la capacidad de producir grfica de buena calidad. Incluso dentro delmundillo del diseo existe una cierta culpa propia de algunos diseadores, quelos hace sentirse dbiles en el dilogo e interaccin con especialistas de otrasreas, debido a la innegable realidad de que lo que hacemos pertenece al uni-verso de la realizacin y no al de la reflexin intelectual.

    No obstante, en los ltimos aos la reflexin alrededor del diseo en el mundode habla castellana ha crecido. Cabe destacar que en este fenmeno el rea deldiseo grfico ha sido la ms prolfica, probablemente por su vnculo con la co-municacin, que nos preocupa y ocupa con mucha ms intensidad que a otrosdominios del diseo.

    Es en este contexto que algunos autores-diseadores inquietos y amantes de lareflexin, como Carlos Carpintero, han comenzado trabajar para a acercar al di-seador de a pie teoras y saberes que antes resultaban difciles de comprendery aplicar a la prctica diaria.

    Dictadura de la imagen es el libro ideal para el profesional o estudiante de di-seo interesado en conocer el pensamiento de un diseador latinoamericanocontemporneo que dedica su inteligencia a hacer preguntas incmodas, aponer en duda lo establecido; y no por pura rebelda sino con la intencin de en-contrar respuestas que ayuden al crecimiento de la profesin.

    Hay que decir que no hay muchos colegas capaces de poner por escrito sus ideascon la claridad expositiva y dominio del lenguaje de Carpintero. Y, entre los pocosque renen esas condiciones en Latinoamrica (que sin duda los hay), no muchosse toman el trabajo de poner por escrito sus ideas y publicarlas, con todo el com-promiso que eso implica. La actitud de Carpintero frente al problema de reflexionarsobre diseo es poco comn, especialmente para un profesional-docente muy

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  • instalado en los mbitos acadmicos, en donde las ideas se refritan hasta el har-tazgo como mximas indiscutibles. Carpintero, con mucha tranquilidad las discute,las desmenuza y, de ser necesario, las destroza, las descarta y las reemplaza porotras nuevas.

    Para muchos, cambiar de idea es una demostracin de debilidad. La palabracoherencia entendida como un bien absoluto, oficia como congelador de ideas.Para crecer hay que ser incoherente en algn punto: lo que antes era de unaforma a partir de ahora ser de otra.

    Esta segunda obra de Carpintero, no es un libro para leer lo que ya se ha dichohasta el hartazgo sino para revisar algunas ideas muy arraigadas en el am-biente. Es un libro para re-pensarse, para romper con la propia coherencia. Decada lector depender que se produzca o no un cambio de pensamiento, perosin duda, la lectura de esta obra es un caldo de cultivo adecuado para que ellosuceda.

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    *Luciano Cassisi es graduado de la Facultad de Arquitectura, Diseo y Urbanismo de la Universidad de BuenosAires, carrera Diseo Grfico, donde es profesor desde 1992. Ha dictado conferencias, seminarios y talleressobre diseo en Argentina, Mxico, Chile y Venezuela. Integr el staff del estudio Shakespear y durante diez aoscodirigi el estudio de diseo grfico e industrial Cassisi Bouzn. Actualmente dirige la consultora de diseo y co-municacin que lleva su nombre, especializada en identidad corporativa. Junto a Norberto Chaves y RalBelluccia es el creador y director de la publicacin web ForoAlfa y de los seminarios que esta organiza.

  • Introduccin a ladictadura del diseo

    11

    Este es un libro para estudiantes de Diseo Grfico. Son textos fciles para per-sonas difciles. Rene algunos temas desarrollados por el diseador argentinoCarlos Carpintero para diversas publicaciones (sitios de universidades, publica-ciones especializadas, revistas digitales, weblogs) junto a textos inditos que pordiversos motivos quedaron en alguna ruta y encontraron aqu su destino.

    Para quien busque ancdotas y recetas, este no es el lugar. De hecho haypocas letras inditas porque se trata de una compilacin de textos vivos, algu-nos de ellos incluso en trnsito, pequeas piezas desarrolladas para cumplir unafinalidad didctica especfica. Explicar un tema, complejizar un objeto, compartiruna hiptesis que genere nuevas preguntas. Constantemente vuelvo sobre loque escribo, en general para borrarlo. Las palabras quedan as tiradas por cual-quier lado, repartidas en mil sitios. A veces me cuesta volver a ellas por este mo-tivo, o me descubro leyendo un texto de mi autora que haba olvidado.

    A una colega colombiana, la estudiante de diseo Ana Paula Santander Duran,quien realiz una experiencia en la FADU UBA, le he pedido que me relate bre-vemente su estancia. Creo que su mirada puede ser de valor para los numero-sos estudiantes de intercambio que por estos tiempos estn viniendo a nuestropas en busca de formacin acadmica.

    Invit al diseador Luciano Cassisi a prologar esta obra porque pensamos dis-tinto y porque es un emprendedor en esta actividad. Tal como l mismo men-ciona, hay muchos diseadores que tienen algo para decir, pero muy pocos lohacen por escrito. Porque escribir es exponerse. Quedamos aqu expuestos a laconsideracin del lector.

    Quienes me conocen, tal vez ya se han imaginado por qu este libro se llama

  • Dictadura del Diseo: entiendo desde hace algunos aos que al diseo leplace ms el dictado que el dilogo. Porque el dictado, pensado en su definicinescolar, slo pide reproduccin acrtica. En cambio, el dilogo exige compartir vi-siones y argumentarlas. Hoy, entre otras cosas gracias a Internet, hay ms tex-tos sobre diseo que en los aos en los que inici mis estudios universitarios.Pero la dictadura sigue. Parece que a todo el mundo le encanta dar clases ma-gistrales sobre qu-es