Ortodoxia gilbert k. chesterton

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  • G. K. CHESTERTON

    ORTODOXIA

  • Ortodoxia - G. K. Chesterton

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    ndice

    I. Introduccin - En defensa de todo lo dems

    II. El manitico

    III. El suicidio del pensamiento

    IV. La tica en el pas de los elfos

    V. La bandera del mundo

    VI. Las paradojas del cristianismo

    VII. La eterna revolucin

    VIII. El romanticismo de la ortodoxia

    IX. La autoridad y el aventurero

  • Ortodoxia - G. K. Chesterton

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    Por extraa casualidad, a la misma hora en que, en su vivienda campesina de

    Beaconsfield, falleca Gilbert Keith Chesterton, anunciaba George Bernard Shaw, en

    Newcastle, que no hablara ms en pblico.

    Con estos mosqueteros, que tantas veces midieron sus armas dialcticas, el espectculo

    de la refriega ideolgica perdi en Inglaterra sus dos ms diestros, tenaces y fantsticos

    combatientes.

    Chesterton y Shaw nacieron tal para cual. Dotados del mismo vigor polmico. e idntico

    afn proselitista, iguales en ingenio, no exista bajo el sol una sola cuestin frente a la cual sus

    opiniones no se encontraran en diametral oposicin.

    La oposicin de sus opiniones encendi y mantuvo encandilada, sin un momento de

    desmayo, durante dos generaciones, la ms fragorosa batalla que engendr nunca la inventiva.

    Sus controversias pblicas eran como justas de la razn dirimidas con los fuegos artificiales

    de las paradojas, las sutilezas, los retrucanos y las imgenes, donde el pblico olvidaba el

    objeto de la ria y se dejaba fascinar por el deslumbrante espectculo.

    Shaw venca en el arte de la dramatizacin de su causa, pero Chesterton le venca en la

    sutileza que infunda al argumento de la suya.

    Como si quisiera compensarle de la monstruosa corpulencia que levant sobre sus pies,

    el Creador dot el cerebro de Chesterton con el ms gil, elstico, fino entendimiento que

    puso en ninguno de nuestros contemporneos. Era tan gigantesco y pinge que le llamaron

    "monumento andante de Londres", y en una ocasin, durante un banquete en su honor,

    Bernard Shaw dijo a la hora de los discursos: "Tan galante es nuestro agasajado, seores, que

    esta misma maana les dej su asiento en el tranva a tres seoras".

    Fantasa o imaginacin no iban a la zaga de su figura en cuanto a exuberancia.

    Aunque, superficialmente considerada, la obra de Chesterton aparece slo como un

    intento ingenioso de encontrar la verdad por procedimientos originales en los que el ingenio y

    la originalidad semejan lo principal y la verdad lo secundario, en realidad ocurre todo lo

    contrario.

    Chesterton vivi perpetuamente desasosegado por la idea de la verdad, y sus paradojas

    no eran sino el doble lazo con que pretenda coger por los cuernos tan elusivo toro.

    Su versatilidad estaba propulsada por el mismo desasosiego, el cual le llevaba del verso

    al artculo de peridico; de ste al ensayo filosfico; del ensayo a la novela teolgica, cuando

    no detectivesca, o al discurso proselitista y a la controversia.

    La bsqueda de la verdad' le condujo al catolicismo en 1922 y, poco despus, a la

    fundacin del movimiento distributista, en el que pretenda encarnar su ideologa y al que,

    secundado por su fiel y veterano escudero el escritor casticista Hilario Belloc, dedicara la

    mayor parte de su astronmica energa durante los diez ltimos aos.

    Chesterton odiaba tanto al capitalismo como al comunismo, porque ambos destruyen

    igualmente la propiedad privada individual, el ejercicio de los oficios manuales que, para l,

    constituyen la base de la libertad y el desenvolvimiento espiritual del hombre.

    En el imaginario "Reino distributivo" cada individuo es propietario de las herramientas

    con que trabaja, ejerce su oficio individualmente y posee su vivienda. Para propulsar el

    triunfo del Estado distributivo, que debe ser alcanzado por los medios constitucionales,

    "puesto que los ingleses aborrecen la violencia", Chesterton fund un semanario, excelente y

    brillantemente escrito, titulado "G. K's Weekly", es decir, "Semanario de Chesterton", donde

    colaboraba una plyade escogida de jvenes intelectuales catlicos.

    La concepcin chestertoniana de la economa estaba ntimamente vinculada a la que

    tena de la libertad.

    La libertad abstracta que la Reforma impuso sobre Europa es, segn Chesterton, una

    maldicin que ha devorado la libertad concreta que se gozaba anteriormente en los pueblos de

    la Cristiandad. "La libertad de la postReforma significa esto: cualquiera puede escribir un

    folleto, cualquiera puede dirigir un partido, cualquiera puede imprimir un peridico,

    cualquiera puede fundar una secta. El resultado ha sido que nadie posee su propia tienda o sus

    propias herramientas, que nadie puede beber un vaso de cerveza o apostar a un caballo. Ahora

    yo les ruego a ustedes, con toda seriedad, que consideren la situacin desde el punto de vista

  • Ortodoxia - G. K. Chesterton

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    del hombre del pueblo. Cuntos seres humanos desean fundar sectas, escribir folletos o

    dirigir partidos?".

    Esta cita es un ejemplo caracterstico del procedimiento con que Chesterton mezcla lo

    arbitraria y lo lgico, el sentido comn y lo absurdo para, despus de fundirlos en el crisol de

    su imaginacin, elevar el resultado a teora.

    Tan natural como su extravagante figura fsica era en Chesterton la jovialidad

    intelectual, el gozo en el puro juego de la inteligencia y la frase chispeante. Cualquier

    argumento poda ser convertido por l, automticamente, en un deslumbrador juego de

    prestidigitacin.

    Muchas de sus frases y de las incidencias de sus controversias se han convertido ya en

    leyenda que el pueblo transmite de boca en boca. Un da debata por la radio con un poeta

    defensor del verso libre, quien le acus de no entender la "nueva mtrica".

    Verso libre -respondi G. K. Chesterton- no es una nueva mtrica, del mismo modo que

    dormir al raso no es una nueva forma de arquitectura.

    -Pero no, podr usted negar -objet el poeta- que es una revolucin en la forma literaria.

    -El verso libre es una revolucin, respecto a la forma literaria, igual que el comer carne

    cruda es una revolucin respecto al arte de la cocina -replic Chesterton.

    A la agudeza y mordacidad intelectual, que Ie hacan un enemigo temible, se unan en la

    inmensa humanidad de Gilbert Keith una bondad y campechana primitivas y populares que le

    convertan en el ms delicioso de los amigos. De su amistad privada disfrutaban muchos de

    aquellos con quienes Chesterton cambiaba en pblico los ms inflexibles mandobles:

    librepensadores, racionalistas, protestantes, socialistas, eugenistas, y, especialmente, la

    encarnacin misma de todos estos "ismos", el inescrutable, invencible, incorregible George

    Bemard Shaw.

    Con Bernard Shaw y Lloyd George comparti Chesterton el privilegio nico de que

    tanto en los peridicos como en las conversaciones se le mencionara por las solas iniciales de

    su nombre. "Pobre G. K. Chesterton!", se deca la gente al saludarse, en Londres, el da de su

    muerte.

    Una de las mejores biografas que existe hoy de Bernard Shaw la escribi, en 1909,

    Chesterton. Antes haba escrito ya una de sus obras maestras, la biografa de poeta Browning.

    Ms tarde escribi las de Chaucer, Stevenson, Colbett, San Francisco de Ass y Santo

    Toms de Aquino. Dos meses antes de morir haba terminado la suya propia.

    Sus libros de poemas llenan casi una biblioteca. Uno de ellos se titula "Bagatelas

    tremendas". Las dos novelas ms famosas que escribi: "El hombre que fue jueves" y "El

    padre Brown", estn traducidas al espaol, pero, en cambio, creo que no ha sido trasladado al

    castellano ninguno de sus ltimos libros, ni siquiera el epos de "Lepanto".

    The Napoleon of Notting Hill y A Club of Queer Trades son novelas de la vida

    suburbana de Londres, en las que revive el espritu "pickwickiano". Chesterton hace de los

    personajes de sus novelas instrumentos en que emplear su ingenio y les obliga a proceder del

    modo ms incongruente que jams procedieron los habitantes del mundo novelesco.

    De entre las obras tericas o filosficas, aparte de Ortodoxia, aquella en que la ideologa

    del autor adquiere ms coherencia es la contenida en el tomo de ensayos sobre el tema Qu

    hay de malo en el mundo, donde arguye contra las concepciones eugenistas, las cuales

    asumen que la suerte de la vida est determinada por el nacimiento, y hace la ms

    impresionante descripcin del concepto cristiano de la vida que se haya escrito en este siglo.

    Aunque sostuvo siempre la opinin de que el viajar contrae la inteligencia y apoca la

    fantasa, visit Italia, Irlanda y Amrica y escribi un libro sobre las impresiones recibidas en

    cada uno de dichos pases.

    Al revs que Bernard Shaw y Wells, las otras dos grandes figuras de las letras inglesas

    de su tiempo, Chesterton no sufri privaciones en su juventud, sino que disfrut de la ms

    esmerada educacin que en aquella poca poda recibir un hijo de burgueses ricos.

    A pesar de que era dieciocho aos ms joven que Bernard Shaw, sus obras comenzaron

    a ser conocidas al mismo tiempo que las de ste. Chesterton no desempe nunca, en realidad,

    otra ocupacin que la de escritor, a la que se dedic por entero desde los veinte aos, despus

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    de haber abandonado el aprendizaje de dibujante. Por entonces consista su cultura,

    fundamentalmente, en 'un profundo conocimiento de la B